Unos montadores cobran por hora, otros por metro lineal y otros un precio cerrado por cocina. Lo que mueve el importe es el número de muebles y columnas, cuántos electrodomésticos integrables hay que vestir con su puerta, si se incluyen las conexiones de agua y luz y lo que haya que adaptar en obra. Compara siempre qué entra: desmontaje de la cocina vieja, encimera y retirada de embalajes.











