No hay una lista que valga para todas, y una misma marca queda muy distinta según cómo se mida y se monte. Fíjate en lo que no se ve: el grosor del tablero del cuerpo (lo habitual va de 16 a 19 mm), que el bajo del fregadero sea hidrófugo, es decir, preparado para la humedad, que los cantos estén bien sellados y que puertas y cajones se frenen solos antes de cerrar, lo que se llama cierre amortiguado.










