Depende del encargo, porque cada uno cobra cosas distintas. En el carpintero pesan las horas de trabajo y la madera elegida, sobre todo si es maciza. En la tienda pesan el acabado de los frentes y cuántos cajones y accesorios interiores lleve la cocina. Para salir de dudas, pide a los dos un presupuesto por escrito de lo mismo: metros, material del cuerpo y de los frentes, herrajes con cierre amortiguado (puertas y cajones que cierran despacio y sin ruido), encimera y montaje.











